Beijing, la capital del norte

 

Se dice -y no sin razón- que nadie está preparado para visitar Pekín (Beijing) por primera vez. Las dimensiones de la ciudad superan cualquier intento que el viajero haya hecho por imaginarse la capital de China, y es inevitable sentirse abrumado por la inmensidad de sus plazas, el número de sus rascacielos o la marea humana que cubre sus calles.

El actual esquema de Beijing (literalmente “capital del norte“) data del siglo XIV, cuando el emperador Yongle, el tercer Ming, decidió establecer la capital de imperio en esta ciudad. Las murallas del lado septentrional fueron trasladadas hacia el Sur para que el complejo palaciego imperial, la llamada Ciudad Prohibida, quedase exactamente en el centro del plano. Así la estructura del nuevo Beijing representa la cima del urbanismo tradicional chino, basado en la organización introducida por los mongoles.

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Que hacer en… Beijing

Ciudad Prohibida y la Plaza de Tian’anmen

Extensión Badaling de la Gran Muralla China

Degustar el famoso pato laqueado

Perderse por los hútòng

Templo del Cielo y sus jardines

Palacio de Verano

Descubrir la 798 Art Zone el distrito de la comunidad artística

A pesar del daño causado por la Revolución Cultural y el crecimiento urbano, todavía existen muchas atracciones históricas. Las más conocidas son la ampliación de Badaling de la Gran Muralla China, el Palacio de Verano y la Ciudad Prohibida. Por su valor histórico, político y cultural, también es muy visitada la Plaza de Tian’anmen. Quizás una de las experiencias más auténticas de Beijing resulte visitar sus“hútòng”, es decir, los antiguos callejones de la ciudad. Cumpliendo con las normas del Feng Shui, discurren de este a oeste con las puertas de las viviendas orientadas hacia el norte y hacia el sur. Generalmente son estrechos, llenos de bicicletas y jalonados por pequeñas casa y tiendas.

La plaza de Tian’anmen constituye todo un símbolo de la China comunista. La Ciudad Prohibida se erige hacia el costado norte, mientras que construcciones de la era soviética flanquean el resto de la plaza: el Museo Nacional de Historia y de la Revolución, el Gran Palacio del Pueblo y el Gran Teatro Nacional. Con la Plaza Roja de Moscú como referencia Tian’anmen tenía la función de acoger masivos actos y manifestaciones políticas en las que mostrar las bondades del comunismo y el poder de la nueva China. En el costado sur de la misma se haya el Mausoleo de Mao Zedong, donde se encuentra el cuerpo embalsamado del líder político. 

La Ciudad Prohibida es otra de las paradas obligatorias de todo viajero. Concebida como centro de la antigua ciudad amurallada de Beijing, la Ciudad Prohibida es actualmente el mayor complejo palacial del mundo, cubriendo una extensión de 72 hectáreas con un total de 980 edificios. 

Desde Beijing también se puede acceder con facilidad a la Gran Muralla China. Para ello es necesario desplazarse hasta la llamada extensión Badaling -la sección del muro construida para defender Beijing- a una hora de viaje desde la ciudad. Lo más común es tomar uno de los muchos autobuses que cubren este trayecto, una vez allí, se puede disfrutar de algunas atracciones adicionales, así como de un servicio de sillas que -por un módico precio- te llevarán a lo alto de la montaña en la que se alza la Muralla.

Beijing se ha ganado también fama de ciudad de compras. Son muchos los centros comerciales destinados principalmente a turistas donde todo tipo de famosas marcas se ofrecen a precios populares. Todo viajero sabe que se trata de falsificaciones, pero si el turista insiste en adquirir estos bienes, deberá saber que en los mercados para extranjeros los precios son mucho más elevados que en los mercados locales. El más famoso de éstos últimos es mercado del Zoo de Beijing, conocido por este nombre por estar precisamente junto al Parque zoológico. Este mercado lo constituyen en realidad una vorágine de edificios con multitud de plantas en las que se puede encontrar prácticamente cualquier producto.

Como llegar…

Beijing es la capital de China, y por consiguiente está excelentemente comunicada con el resto del país y con las principales ciudades del mundo. Air China dispone de vuelos directos desde España y desde las principales ciudades europeas.

Beijing